El congresista estadounidense William Delahunt denunció este lunes en Bogotá que el caso de la bananera Chiquita Brands, que aceptó haber dado dinero a grupos paramilitares en Colombia para que cometieran fechorías en contra de sindicalistas, es sólo "la punta del iceberg" de la financiación de otras empresas de su país a esos grupos.
En rueda de prensa,Delahunt, junto a sus colegas George Miller y Jim McGovern, relevó que se reunió con líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), entre ellos Salvatore Mancuso, Diego Fernando Murillo, Héctor Veloza y Rodrigo Tovar Pupo.
"Estoy preocupado por la magnitud de la participación de las empresas americanas, de fondos de éstas, recursos que les han dado a las AUC. La información que nos fue dada, la vamos a revisar", enfatizó el legislador.
El año pasado, Chiquita reconoció ante la justicia de Estados Unidos que pagó, entre 1997 y 2004, 1,7 millones de dólares a los grupos paramilitares colombianos.
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