NUEVA YORK- Estados Unidos cuenta desde hoy con un nuevo monumento nacional: un cementerio de esclavos africanos convertido en lugar de la memoria en pleno corazón de Manhattan. La fosa común con miles de cuerpos, que data de los siglos XVII y XVIII, quedó sepultada por sucesivas construcciones hasta los noventa, cuando fue descubierta tras la demolición de un edificio gubernamental.
Ha sido diseñado por Rodney Leon y evoca un barco, en alusión a la diáspora de África a Estados Unidos. La piedra para el monumento proviene de Estados Unidos y de Suráfrica.
El alcalde de Nueva York, Michale Bloomberg, en el discurso de inauguración, ha dicho que las excavaciones revelaron "una de las verdades más incómodas y trágicas de la historia de nuestra ciudad: hace dos siglos la esclavitud estaba generalizada en Nueva York". El historiador Christopher Moore señala que en el llamado lower Manhattan existen lugares de enterramiento más pequeños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario