martes, 4 de junio de 2013

REPUDIAR y AISLAR a los CAPATACES de la OTAN

Defender NuestrAmerica como Zona de Paz, sin armas nucleares, sin carrera armamentista
 Tito Pulsinelli
1) Santos ha ido mas allá de la recurrente y desafiante acrobacia antivenezolana, que no es ninguna diplomacia, siquiera fraudulenta. Abrir las puertas continentales a la OTAN es una aventura suicida que sobrepasa los límites de un diferendo binacional o fronterizo.
La clase dirigente colombiana se despliega con atrevimiento de kamikaze contra la meta histórica de preservar estas latitudes a sur del río Bravo y el Caribe,
como zona de Paz y sin armas nucleares. Santos convida a las puertas de la Amazonía y del Orinoco a la coalición armada del Occidente industrializado. Intenta implosionar o al menos congelar al polo geoeconómico suramericano.

2) Colombia se pone a la orden de una alianza militar que se ha especializado como herramienta armada de los EEUU y de sus vasallos mayores de la Unión Europea (UE), unidos en nombre da la depredación de las materias primas y energéticas ajenas. Unidos contra las naciones soberanas que legítimamente las detentan. 
Desde los anos 90 y la guerra contra Yugoslavia, la OTAN ha incorporado a su doctrina la misión de destruir cualquier modelo social que se base sobre el desarrollo nacional autónomo, o que aplique medidas de regulación –aún sean parciales- del mercado. En la actual fase de hegemonía relativa de los PIAE (1), la OTAN es el instrumento bélico que debe garantizar todo los que le haga falta, diseñado para revertir los avances de los nuevos protagonistas multipolares.

3) Las elites bogotanas reafirman la oposición conflictiva contra la integración y los organismos que ha sedimentado: UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA y los análogos procesos en el Caribe y Centroamérica. La vocación servil de aliarse con los fuerzas imperiales (en la guerra de las Malvinas, a lado de Gran Bretaña y contra la Argentina), provocará una inevitable carrera armamentista para poder nivelar parcialmente los sistemas de armas gringos que la OTAN impone comprar a sus asociados.
De esta manera, el vasallo colombiano combate de frente contra el emergente modelo de crecimiento con redistribución, obligando a recortes forzados de la inversión social. Se alista, así,  en las filas de quienes necesitan borrar un modelo para la post-globalización y un sistema de alianzas sur-sur (BRICS) que es ya un referente internacionalmente identificado.

4) Santos y sus patrocinantes internos y externos han superado el aventurerismo del narcopresidente Uribe cuando intentó entregar siete bases militares a los EEUU. Venezuela, en cuanto objetivo primario de la provocación, respondió con una manobria de carácter comercial, suspendiendo el intercambio binacional. El monto económico global de la movida defensiva y los efectos colaterales inducidos, fueron tales que el inquilino narcoparaco del Palacio del Nariño tuvo que reconfigurar su decisión.
Chávez solucionó sin dramas y substituyó el mercado colombiano con el argentino, uruguayo, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense.
Colombia,  aún con la incipiente pero genérica “alianza del Pacifico”, no puede vivir de espalda a Suramérica, a su emergente polo autónomo y a sus diversificadas alianzas internacionales.

5) Los enemigos de la paz interna de Colombia han notificado que conspiran también contra la preservación de las naciones de la CELAC como territorios y comunidades de paz, sin bombas nucleares, sin carrera armamentista.
La frontera norte de Venezuela colinda con países-columnas de la OTAN (Gran Bretaña, Holanda, EEUU y Francia) y sería un gran factor de inestabilidad que se arraiguen en su área meridional.
Representa, además, una amenaza para Brasil y su objetivo estratégico prioritario de defender la integridad y biodiversidad amazónica contra cualquier apetito foráneo y de vasallos locales. 

 Los movimientos, sindicados, las fuerzas de la equidad social, de la soberanía y de la independencia nacional, los sectores victimas de la globalización financiera, deben implementar una campaña de alerta, para repudiar y aislar los que quieren otorgar a la OTAN el derecho de residencia en la Patria Grande. Hay que imponer un precio político adecuado al peligro que planifican generar.  
Hay que impedir que a las tropas neocoloniales en las islas Malvinas, se sumen en la tierrafirme también los cybermercenarios Otanistas

(1) PIAE, Países Industrializados Altamente Endeudados  


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