Guido Eguigure
Fruto de la solidaridad cubana, de los sindicalistas de Estados Unidos, de las comunidades Garifunas y de los primeros medicos licenciados de la ELAM.Podría parecer ficción, pero es realidad. En un país donde el deterioro de los servicios básicos es lo mas común, lo que no se había logrado en mas de ciento cincuenta años del pueblo Garifuna en Honduras, es hoy una realidad.
Gracias a la generosidad de Fidel, del pueblo cubano, de la solidaridad de sindicatos de trabajadores de estados unidos, del empeño de los primeros médicos Garífunas egresados de la ELAM y de las comunidades mismas que trabajaron mano a mano para levantar su mas hermoso proyecto, este sábado 8 de octubre se inaugurará el primer hospital Garifuna de Honduras en Ciriboya, una remota comunidad de la costa caribe hondureña.Este es quizás es el mas grande acontecimiento para el pueblo Garifuna en los últimos años. Y es que ese olvidado pueblo que ha aportado tanto a nuestra identidad como nación ha sido abandonado por los sucesivos gobiernos.
Sus poblaciones son testigos del abandono oficial y ahora de la ambición de las empresas turísticas llenas de codicia por obtener sus territor de la costa caribe Hondureña. A partir de 2001, desarrollaron brigadas estudiantiles las que han capacitado a la fecha a más de 18 mil jóvenes y se contabilizan ya más de 20 mil consultas. Este hermoso y esperanzador trabajo ha trascendido el ámbito de la medicina y han desarrollado proyectos comunitarios como parques, canchas deportivas entre otros.
A la cabeza de ese esfuerzo, un joven médico Garifuna, cuyo nombre rememora al líder de la lucha por los derechos civiles. Luther Castillo, es también un convencido de la vida.
Es un incansable luchador que con su energía irradia esperanza y trabajo en su pueblo. Lo escuché en la Plaza Cuba en Tegucigalpa dando un discurso en el que contó como fue que cada día caminaban desde su comunidad más de 6 horas para poder ir a la escuela más cercana.
Muchos de los amigos que le acompañaban no terminaron la escuela, pues la pobreza, la principal limitación se los impidió. Luego oyeron hablar de los médicos cubanos que habían llegado a la zona después del huracán los médicos cubanos y con la solidaridad de los trabajadores norteamericanos.
Hoy las comunidades Garífunas se regocijan hoy por su gran logro. Hoy el pueblo Garifuna esta de fiesta y con merecida razón. Por eso, les enviamos nuestro gran abrazo y nuestra solidaridad. ¡Hasta la victoria siempre hermanos!
Luagu hatuadi waduheñu (Por la salud de nuestro pueblo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario