miércoles, 2 de mayo de 2012

Luis Britto: "Podemos arreglar temas de DDHH en organismos regionales sin hegemonías"



El escritor y abogado venezolano Luis Brito García defendió este martes la posibilidad de que Venezuela, en el caso de que oficialice su retiro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pueda derimir cualquier tema sobre derechos fundamentales en organismos regionales sin hegemonía de Estados Unidos y Canadá.
En el programa Contragolpe, que transmite VTV, Britto recordó que la actual CIDH está supeditada a los intereses de Norteamérica que, paradójicamante, es la que da mayores aportes económicos a esa instancia, pero no la reconoce: "Estados Unidos y Canadá son países forajidos porque nunca se han sometido a esa comisión".

"¿Cómo los burócratas de esa organización van a lograr un cambio dentro de ella?", cuestionó el escritor, tras recalcar que esa misma, la CIDH, que supuestamente defiende los derechos fundamentales, fue incapaz de emitir una medida cautelar a favor del Presidente Hugo Chávez, quien fue secuestrado por los golpistas en abril de 2002.
El abogado denunció que esa actitud parcializada de la CIDH contra Venezuela, tiene que ver "con la influencia que ejerce EEUU por su pago y sueldo de sus magistrados. Esos factores inciden en los órganos jurisdiccionales".


Para Britto, la primera ganancia que tendría el país al retirarse de la comisión sería que "no estaríamos sometidos a las decisiones de un organismo que bajo el yugo de Estados Unidos por razones presupuestarias", por lo que abogó por la búsqueda de espacios donde exista mayor independencia.

En ese particular, mencionó como organismos válidos para ese propósito a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba).

"Tenemos una cantidad de órganos en los cuales hemos trabajado laboriosamente los latinoamericanos y caribeños", acotó el abogado, luego de recalcar que Venezuela está en la capacidad de "arreglar nuestros asuntos regionales perfectamente a través de esos organismos continuando adscritos a las Naciones Unidas".



Teología de satanás
Además de señalar los vicios de autonomía que tiene la CIDH, el abogado también se refirió a las deformaciones que tiene la doctrina sobre la cual se erige la Carta Interamericana, en la cual sólo se condena al Estado por la violación de los Derechos Humanos.

"Eso es lo que yo llamo la teología de Satanás", enfatizó Britto, porque mientras sólo se condena al Estado permanecen impunes "las transacionales, las grandes empresas o multinacionales que dañan a las personas, destruyen el ambiente o envenenen a las poblaciones con productos dañinos".

Ese hecho, aunado a la imposibilidad de enjuiciar penalmente a un ente jurídico como una empresa, "ha convertido a los Derechos Humanos en los derechos del capital", consideró el escritor, quien ha sido invitado por el presidente Hugo Chávez para integrar el Consejo de Estado encargado de elaborar recomendaciones sobre las acciones que tomará Venezuela en la CIDH.